El murciano que triunfó en América… y no olvidó quién le enseñó a tocar

Hubo un tiempo en que aprender a tocar la guitarra eléctrica en Murcia no era una moda, sino una forma de insistir en la vida. No había escuelas, ni tutoriales, ni escenarios fáciles. Había manos mayores, paciencia y tardes interminables afinando a oído.

De ahí salieron muchos. Y entre ellos, uno que hoy suena lejos: Al Dual.

El primero —no es poca cosa— en traerse a España un reconocimiento del corazón mismo del rockabilly americano. Allí donde el género no se imita, sino que se respira. Donde nombres como Elvis Presley, B. B. King o Johnny Cash marcaron el camino antes de que nosotros siquiera supiéramos afinar una guitarra.

Y sin embargo, cuando uno pensaría que la distancia lo cambia todo, ocurre lo contrario.

Al Dual ha querido —por iniciativa propia— volver. No para un concierto. No para colgarse una medalla. Sino para algo mucho más raro hoy en día: dar las gracias.

Un encuentro de hermandad con aquellos viejos rockeros murcianos que, sin saberlo, le enseñaron a empezar. Hombres como Alfonso “el Zurdo” y tantos otros que tocaron antes, peor amplificados pero mejor acompañados.

No hay mayor grandeza que esa.

Porque cuando alguien está en la cúspide —pisando escenarios que antes solo veía en discos importados— lo fácil es mirar hacia delante. Lo difícil es mirar atrás… y reconocer.

En Murcia, donde tantas cosas se olvidan deprisa, ese gesto tiene un valor que no se mide en premios ni en kilómetros.

Se mide en memoria.

Y en una verdad antigua, de las que no pasan de moda:

ser agradecido es, efectivamente, de bien nacido.

Y eso —en el rock, y en la vida— no se aprende en América.
Se aprende aquí.

Tony Capel Riera